Cincuenta funcionarios del ministerio del Interior iraquí fueron detenidos en los últimos tres días en Bagdad por una tentativa de golpe de Estado, reveló hoy un alto responsable de la seguridad iraquí.
«En los últimos tres días, 50 funcionarios del ministerio del Interior, entre ellos altos oficiales, fueron detenidos por haber intentado derrocar el gobierno del primer ministro Nuri al Maliki», declaró la fuente, que pidió el anonimato.
Entre los arrestados está el general Ahmad Abul Rif, responsable de la seguridad del ministerio del Interior, añadió.
«Los funcionarios están vinculados al partido Al Awda (el regreso), un movimiento clandestino que intenta hacer volver al poder al partido Baas», del ex presidente Saddam Hussein, agregó.
Saddam Hussein fue derrocado en 2003 tras la invasión liderada por Estados Unidos. Al Awda surgió en junio de 2003 y reagrupa a ex miembros de la guardia republicana, del partido Baas y de los servicios secretos del difunto ex dictador iraquí.
Los funcionarios fueron detenidos por las «fuerzas de seguridad de Bagdad», una unidad que gestiona cuestiones sensibles de seguridad y que está controlada directamente por la oficina del primer ministro.
La edición del jueves del diario New York Times, que citaba a responsables de la seguridad de Bagdad, afirmó que las fuerzas de seguridad arrestaron a 35 miembros del ministerio de Interior, entre ellos algunos acusados de preparar un golpe de Estado.
El periódico estadounidense añadía que entre los detenidos figuran cuatro generales y que los arrestados «trabajaban discretamente para reconstituir el partido Baas» y estaban «en las etapas preliminares de la preparación del golpe».
Además, según un alto responsable del ministerio del Interior citado por el New York Times, los servicios de seguridad encontraron importantes sumas de dinero durante los arrestos.
Maliki -que fue perseguido por el régimen sunita de Saddam Hussein- ha sido acusado de arrestar a sus enemigos políticos para consolidar su poder ante las elecciones provinciales de enero, añadió el diario estadounidense.
Cinco años después de la invasión, cientos de miembros del partido Baas han vuelto a la vida pública en Irak. A principios de 2008, el consejo presidencial iraquí aprobó una ley para permitir a los antiguos miembros del Baas volver a ocupar puestos gubernamentales en la actual administración chiita.
Esa ley fue considerada como una forma de promover la unidad entre las facciones iraquíes.