2008, un cúmulo de problemas, queda sin solucionar


En Guatemala comenzó el descanso de fin de año; en el sentido literal de la palabra, el descanso se nota de manera marcada en las instituciones estatales que por una u otra razón dejan de atender al público usuario en forma parcial o escalonada.

Fernando Mollinedo

Los trabajadores estatales tienen derecho al goce de sus vacaciones; sin embargo, en el caso de los laborantes del Organismo Judicial, la justicia se estanca porque aunque se diga lo contrario, a los oficiales de los juzgados que se quedan encargados de seguir el trámite de los juzgados que se van de vacaciones, no les alcanza el tiempo ni para resolver sus propios procesos, menos los de los juzgados vacacionistas.

En el Ministerio de Educación, los trámites administrativos se paran desde principios de diciembre, porque la mitad de los trabajadores administrativos gozan de su perí­odo vacacional; se debe esperar hasta mediados de enero del año siguiente para seguir con el ví­a crucis de «limosnear» resoluciones, ya no digamos esperar un trato digno al público usuario (léase Dirección Departamental de Educación del Departamento de Guatemala).

¿Y qué decir de otros ministerios que por el mismo estilo dejan al público usuario burlado al no atenderlo durante este mes de diciembre en la forma regular que se debe?; Antes, el Registro General de la Propiedad cometió ese error, sin embargo desde hace unas dos administraciones anteriores se presta un servicio regular durante el mes de diciembre.

En la Corte Suprema de Justicia, también se da ese fenómeno, ya que uno de los magistrados se encuentra de vacaciones y eso da «mala espina» por el momento crí­tico por el que está pasando; ya es un récord vergonzoso el que está «parada» la impartición de «justicia» por parte de estos mercantiles «probos» ciudadanos.

Las autoridades administrativas del Gobierno de la República, deben tomar cartas en el asunto y regular los perí­odos vacacionales de sus trabajadores, porque el público usuario, sostenedor de sus salarios, DEBE SER ATENDIDO EN CUALQUIERA í‰POCA DEL Aí‘O, ya que paga impuestos por un año fiscal completo y no sólo por once meses.

Hay funcionarios y empleados desvergonzados avalados por sus jefes inmediatos superiores que hacen de su trabajo diario unas «permanentes vacaciones», ya sea porque pertenecen al partido gobernante o bien porque les tienen «machacada la cola» con asuntos relacionados a trinquetes, nepotismo, hurtos o hueveo de bienes nacionales.

ONSEC podrí­a implementar desde ya, la planificación 2009 de las vacaciones anuales del personal que labora en el sector ejecutivo, para no dejar ese aspecto tan importante en la decisión antojadiza de los jefes y para NO DEJAR DE BRINDAR LA ATENCIí“N QUE SE LE DEBE PROPORCIONAR Y QUE MERECE EL PíšBLICO USUARIO.