Al menos veinte policías y soldados murieron el sábado en un atentado suicida en una barrera de control en el noroeste de Pakistán, según un nuevo balance comunicado por funcionarios de las fuerzas de seguridad paquistaníes.
El ataque fue perpetrado a las 16:10 horas locales en Doaba, una ciudad en el agitado distrito tribal de Hangu, cerca de la frontera afgana, indicó una de las fuentes.
El informe precedente daba parte de trece muertos.
Hasta ahora ningún grupo reividicó el ataque.
Los policías y soldados paquistaníes suelen ser blanco de atentados de extremistas islamistas que denuncian el apoyo del gobierno a la «guerra contra el terrorismo» lanzada por Estados Unidos en la región.
Unos 1.500 miembros de las fuerzas de seguridad murieron en esos ataques desde 2002.