10 acciones que pueden hacer la diferencia para el medio ambiente


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Este 22 de abril se conmemora el Día Mundial de la Tierra, en el cual se suman las voces para cuidar el medio ambiente y hacer un uso racional de los recursos naturales. Ambientalistas, activistas y especialistas ofrecen recomendaciones y sugerencias que, puestas en marcha todos los días, pueden hacer la diferencia para Guatemala.

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ÉDER JUÁREZ
ejuarez@lahora.com.gt

La riqueza natural del país, aprovechada de forma eficiente y responsable, puede ser una gran aliada para el desarrollo y el progreso, pero eso implica estar conscientes de la responsabilidad que todos tenemos para cuidar el medio ambiente, explican los expertos consultados.

El reto no implica grandes esfuerzos, pero sí ser constantes y conscientes de que el cuidado ambiental es responsabilidad de todos, y se puede avanzar con acciones simples y cotidianas que se presentan a continuación.

1. Reducir, reutilizar y reciclar

Francisco Castañeda Moya, director del Centro de Estudios Conservacionistas de la Universidad de San Carlos de Guatemala, comenta que “los humanos hemos superado las capacidades de la Tierra para procesar nuestros desechos y de producir los bienes y servicios que necesitamos para vivir”.

Por eso, dice que “para poder asegurar nuestra propia supervivencia” es necesario que hagamos algo al respecto, “recordando aplicar lo que significan las letras: RRRE: Reducir, Reutilizar, Reciclar”.
 
Reducir la cantidad de productos que consumimos, comprando solo lo necesario; reutilizar los productos, ya que esto evita que se empleen nuevos materiales para producirlos y prescinde de generar nuevos desechos, y reciclar para que los materiales puedan convertirse nuevamente en materia prima.

2. Usar adecuadamente el agua

No sólo es necesario contribuir al ahorro del agua, sino también a mantenerla limpia para garantizar un crecimiento sostenible a las futuras generaciones. Con este propósito, la Empresa Municipal de Agua (Empagua) exhorta a utilizar el recurso de la mejor manera y a evitar el desperdicio.

Para esto sugiere que se reduzca el tiempo de ducha, ya que dos minutos menos podrían significar un ahorro de hasta 2.5 metros cúbicos del vital líquido cada mes, y además indica que depositar en el tanque del inodoro una botella llena de piedras disminuiría el volumen de agua cuando presione la manija de descarga.

Entre otras sugerencia, Empagua también propone el enjuague de la afeitadora con pequeños chorros en el lavamanos, y utilizar una cubeta y esponja para lavar el automóvil.

3. Consumir energía eficientemente

Andrea Hernández, del Colectivo Ecologista Madre Selva, señala que en materia de energía “el modelo actual es de alto consumo”, y en las áreas urbanas puede llegar a ser “excesivo”.  Por eso, considera conveniente realizar esfuerzos colectivos para demandar menos energía, modificando los hábitos cotidianos y aprendiendo a ahorrar.

Entre otras medidas, sugiere desconectar los cargadores de celulares y cualquier aparato electrodoméstico o electrónico cuando no es utilizado con frecuencia. También es útil cambiar los focos incandescentes o bombillas comunes por lámparas fluorescentes compactas, ahorradoras o LED.

Reducir el tiempo de lavado y planchado a una o dos veces también requiere menos electricidad, y es mejor si se utilizan electrodomésticos con sistemas de bajo consumo energético.

4. “Escarbar” entre la basura

Vivian Lanuza, coordinadora de Fundación Solar, dice que el concepto único de “basura” ha cambiado y ahora hay que ser más cuidadosos con lo que se desecha. “Existen dos grandes aspectos para la clasificación de la basura en el hogar”, que se debe de agrupar entre deshechos “orgánicos e inorgánicos”, explica.

Entre los orgánicos se encuentran los restos o sobras de alimentos o cualquier material biodegradable; pueden ser útiles para fabricar abono casero y utilizarlos en el jardín. Los inorgánicos provienen de los derivados del petróleo, plásticos o metales; estos deben agruparse según el material de origen y tratarse en plantas recicladoras.

“Desde el hogar podemos contribuir a la conservación del medio ambiente”, reduciendo la cantidad de desechos que se pueden generar, opina Lanuza.

5. Consumir productos orgánicos

En los supermercados y mercados se pueden encontrar alimentos y productos orgánicos –algunas veces identificados con un sello distintivo–, caracterizados por el uso racional de los recursos naturales y la no utilización de productos de síntesis química en su producción.

Míriam Elena Monterroso, directora ejecutiva de la Asociación Rescate y Conservación de la Vida Silvestre, explica que los alimentos orgánicos son más saludables para los humanos y para el medio ambiente, ya que sin aportaciones químicas, tales como los fertilizantes, y sin organismos genéticamente modificados ni hormonas, existen menos riesgos de crear desbalances en el cuerpo.

Desde cremas dentales, hasta tejidos, frutas y verduras se encuentran entre este tipo de productos, que también forman parte de cadenas de comercio justo.

6. Conservar la biodiversidad

Alejados del campo y los bosques, los habitantes de las ciudades deben pensar que poco pueden hacer para ayudar a conservar la biodiversidad. Sin embargo, existen organizaciones ambientalistas, universidades y entidades oficiales, como el Ministerio de Ambiente, que desarrollan proyectos para la conservación con el involucramiento de la sociedad.

Monterroso señala que es importante conservar la vida silvestre de forma que permita su continuidad como un recurso natural, ya que la conservación se refiere al manejo y uso de los recursos naturales de manera que puedan servir tanto para las generaciones presentes, como las futuras.

El turismo ecológico es una opción entre una amplia gama de aportes que se pueden realizar para apoyar los proyectos para la preservación de reservas y ecosistemas.

7. Proteger los bosques

Guatemala es un país que destaca en la región por sus recursos forestales, que son un aporte para la generación de oxígeno y recursos hídricos en el hemisferio. Los expertos indican que, utilizados de forma prudente y ordenada, los bosques podrían proveer de beneficios industriales y ambientales.

Selvin Pérez, director de la Oficina Técnica de Conservación, del Consejo Nacional de Áreas Protegidas, indica que para conservar los bosques es necesario reconocer ciertos bienes y servicios que los bosques aportan a la humanidad; de estos, destaca el agua para el consumo humano.

El experto recomienda colaborar con los planes nacionales de prevención de incendios forestales y, además, la aplicación de una estrategia para evitar la deforestación de los bosques y promover su conservación.

8. Tela, en vez de plástico

Marta Ayala, de la Fundación Calmecac, señala que es época de cambiar los hábitos cotidianos que no son amigables con el ambiente. Uno de los más nocivos es el uso frecuente de bolsas plásticas y contenedores desechables.

Ayala  recuerda que años atrás, para ir al supermercado o al mercado, se llegaba a comprar con canastas o bolsas de tela, y no con bolsas de plástico que tardan cientos de años en degradarse y su uso se limita a dos o tres ocasiones.

El uso de las bolsas plásticas debe de ser sustituido por bolsas reutilizables y biodegradables, para que con esto se disminuya la contaminación ambiental que provocan las bolsas plásticas. Esta medida puede ayudar a limitar el crecimiento de la basura y varios supermercados ya ofrecen en sus estantes bolsas de telas ecológicas.

9. Dé servicio a su vehículo

Para evitar la emisión de gases contaminantes producidos por los vehículos, es necesario que se haga el servicio preventivo y correctivo de los medios de trasporte, para mantenerlos en óptimas condiciones, señala Rafael Maldonado, coordinador del Área Legal del Centro Legal Ambiental y Social.

Un vehículo en mal estado o con problemas mecánicos puede despedir diez veces más emisiones que uno en buen estado. Es necesario seguir las instrucciones de mantenimiento de rutina del fabricante, como, por ejemplo, las que se refieren al cambio de aceite y de filtro. Utilice un aceite lubricante que favorezca un menor consumo de combustible

Además es necesario el mantenimiento adecuado de la presión de las llantas para contribuir al mejor desplazamiento a fin de evitar forzar el motor del vehículo, lo cual representa la emisión de estos gases contaminantes.

10. Camine o use su bicicleta

¿Encender el automóvil para desplazarse unas cuadras? La doctora Claudia Elisa Lozano recomienda aprovechar los recorridos cortos para caminar o utilizar la bicicleta, y a la vez evitar la combustión de carburantes.

“Caminar es muy bueno para la salud, y recordemos que la salud de las personas y de la sociedad es también parte del ambiente sano que todos queremos y necesitamos”, dice la experta.

Una caminata diaria de 10 minutos puede ser beneficiosa para el buen funcionamiento del organismo, aunque lo mínimo recomendable es media hora de actividad física programada.

Según la experta, las calorías perdidas se pueden reponer con frutas y bebidas naturales con alto nivel de fibra. “Todo está conectado. Hagamos cosas por cuidar el ambiente y cuidémonos a nosotros mismos, que también somos parte del ambiente”, puntualiza.


“Desde el hogar podemos contribuir a la conservación del medio ambiente”, reduciendo la cantidad de desechos que se pueden generar”.
Vivian Lanuza
Fundación Solar